viernes, 23 de marzo de 2018

Autoestima Afectivo-Sexual Nutritiva y Gratificante

La autoestima es la valía que cada quien se otorga en virtud del concepto o la visión que tiene de sí. La misma es moldeada desde el nacimiento gracias al cúmulo de experiencias y acontecimientos, a partir de los cuales aprendemos a: aceptarnos o rechazarnos, apreciarnos o despreciarnos, permitirnos o prohibirnos. 
La autoestima afectivo-sexual, por mucho tiempo ha sido condicionada negativamente debido a una educación sexual escasa y/o no basada en la ciencia, que nos ha llevado a creer que valemos menos si somos “diferentes”, “rar@s” o “atípic@s”; vale decir “particulares”, “singulares” o “auténtic@s”. En la base de ello, socioculturalmente se nos ha enseñado a etiquetarnos y limitarnos en función de los genitales (desarrollo fisiológico/físico) con los cuales hemos nacido y, a partir de ello se nos ha definido sexualmente mediante la asignación de papeles diferenciados de género. 

Lo cierto es que ha sido desestimado el papel protagónico que tiene en la conformación de nuestra sexualidad (desarrollo del pensamiento y la personalidad): el autoconcepto y la autoestima. En palabras de O´ Mara, Marsh, Craven y Debus (2006): "nuestro intento por construir esquemas organizadores de nuestras impresiones, sentimientos y actitudes acerca de nosotros mism@s" (autoconcepto) es incorporado en "nuestra autoevaluación afectiva de lo que somos" (autoestima). Como vemos, nuestro cerebro emocional-racional y nuestro particular desarrollo mental cognitivo/afectivo en acción e interdependencia con nuestro entorno social. 

Si el entorno en el que nos relacionamos con otras personas, nos influye de forma negativa, muy probablemente manifestaremos confusiones, insatisfacciones e inhabilidades que dificultarán: el logro de una adecuada autoestima afectivo-sexual, el desarrollo personal de bienestar psicológico y sexual, así como la posibilidad de establecer relaciones y vínculos de pareja enriquecedores. 

Afortunadamente en la actualidad con apoyo psico-sexológico cada persona puede lograr
  • Superar mitos y estereotipos sexuales que atentan contra su salud sexual integral y limitan su adecuada expresividad erótico-sexual.
  • Recuperar su rol activo y responsable en cada decisión y comportamiento sexual, de cara al compromiso con su bienestar. 
  • Concienciar sus posibilidades de esperar y obtener de sí mism@ cada día lo mejor. 
  • Cultivar una actitud sexual positiva, de apertura, reconocimiento y desarrollo personal. 
  • Alinear: (a) Sus pensamientos: “soy”, “me re-conozco”, “me acepto”, “valgo”, “me supero, “me respeto”, “puedo”, “merezco”, “analizo y decido”. (b) Sus emociones: “me alegra”, “me regocijo”, “me tranquiliza”, “me relaja”, “me satisface” y, (c) Sus conductas: “me expreso”, “me cuido”, “me fortalezco”, “me nutro”, “me formo”, “doy”, “recibo”. 

Lo anterior, concibiendo que la autoestima afectivo-sexual incluye un autoconcepto o imagen corporal-psico-sexual (“me caracterizo por ser…”), cuya evaluación (“me considero valios@ y aventajad@ por...”), ha de influir en la autoeficacia que combina un sentimiento de adecuación y una sensación de competencia en la vivencia y la actuación sexual (“me siento conforme con mi desempeño sexual, dada mi habilidad para…”). 

 

Bucay (2012), en su libro -De la Autoestima al Egoísmo- expresa que: “…tener una buena autoestima… significa ser verdaderamente quien soy, autónomo, capaz de poner límites, orgulloso de ser quien soy y, por último, absolutamente abierto a recibir del universo lo que me he ganado”. Lo anterior, mirando constructivamente la palabra “Egoísmo” desde su sentido etimológico como “amor/preferencia por el yo”; sin que constituya algo “malo” ni que “reste capacidad para amar a otro/a”. En este sentido según el autor, una autoestima adecuada implicaría: 

  • Verdad: Aceptarte como verdaderamente sientes que eres con tus capacidades e incapacidades. 
  • Autonomía: Ser capaz de tomar decisiones de acuerdo con tus normas, valores y principios. 
  • Límites: Darte a ti mismo un lugar, ese “espacio privado” desde el cual, establecer con autorrespeto tus relaciones con el/la otro/a. 
  • Orgullo: Sentirte content@ y conforme con quien eres, con esa combinación de virtudes y defectos, aunque sigas trabajando en ti mism@. 
  • Receptividad: Asumirte merecedor/a de recibir lo bueno y nutritivo de la vida y de las personas. 

Tod@s podemos aplicar lo anterior, desde nuestro compromiso personal de trabajar en nutrir nuestra autoestima afectivo-sexual: 
  • Considerándonos honesta y sexualmente valios@s, con nuestra identidad/expresión de género y orientación sexual, desde un diálogo interno amistoso que nos ayude a reconocernos y aceptarnos integralmente: sin estereotipos, etiquetas, sobre-exigencias ni auto-reproches. 
  • Decidiendo con autodeterminación ser nuestro propio juez/a y actuar con ética personal-social, respetando nuestros principios y valores, emociones y sentimientos, así como nuestro cuerpo y sus funciones/expresiones sexuales: respetando por igual todos estos aspectos en los demás.
  • Comunicando y defendiendo con asertividad nuestros derechos sexuales, así como nuestras motivaciones y propuestas para: establecer acuerdos de compartir intimidad afectiva, erótica y sexual con el/la otro/a. 
  • Complaciéndonos con agrado por ser exactamente como somos: personas completas, sexuadas, especiales y únicas
  • Permitiéndonos recibir con alegría, experiencias de placer sensual y sexual

Con frecuencia resultará de gran utilidad, actualizar nuestra autoestima global y en específico nuestra autoestima afectivo-sexual, preguntándonos: 

  • ¿Cuánto mide la distancia que separa el lugar en el que creo que estoy ("Yo real"), del lugar en el que creo que debería estar ("Yo ideal")?: Poco___  Mucho___.
  • ¿Me siento valios@ independientemente de verme en uno u otro lugar?: Si___ No___.

También será gratificante explorar, descubrir, mejorar y cuidar nuestro atractivo integral:
  1. Atractivo Físico: el cuerpo sensible y cómplice para combinar y/o compensar las diversas formas de mirar, escuchar, oler, saborear, acariciar. Definitivamente afirmarnos en las capacidades de decir, hacer y sentir. 
  2. Atractivo Sexual: el abanico erótico-sexual para integrar y ensalzar nuestra personalidad y sexualidad, con múltiples posibilidades de expresar, fantasear, desear, seducir, estimular, excitar, complacer, nutrir. Positivamente más allá de la genitalidad, permitirnos gozar. 
  3. Atractivo Afectivo: el océano emocional/sentimental para apreciar, experimentar, contemplar, validar, conectar, sentir, gustar, consentir. Naturalmente sumergirnos en el éxtasis de fluir y amar. 
  4. Atractivo Mental: el mapa de capacidades para desaprender creencias sexuales erróneas, liberando prejuicios, culpas y temores insanos; así como para re-aprender conocimientos sexuales veraces y prácticas erótico-sexuales saludables. Armónicamente con actitud de desarrollo, aceptar nuestro indivisible Ser.
En síntesis, podemos fortalecer nuestra autoestima y salud sexuales hallando un balance entre: 
  1. Autoconocimiento ("Yo soy") y Autoaceptación ("Yo valgo"). 
  2. Voluntad ("Yo quiero", "Yo me propongo") y Responsabilidad ("Yo puedo", "Yo asumo").
  3. Actitud ("Yo opino", "Yo acepto", "Yo haría/diría...") y Acción ("Yo hago/digo").


Recuerden que
Las personas en #SexPsiEquilibrio se reconcilian con su sexualidad nutriendo continuamente su autoestima afectivo-sexual. Lo anterior, es objeto del apoyo profesional sexológico y/o psicológico personal, de pareja o grupal.



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@idhalyguzman 

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